Nuestro legado:
Tradición Familiar: Con varias generaciones dedicadas a la producción de vino en Lanzarote, la bodega Olivina hereda un profundo conocimiento y respeto por las prácticas vitivinícolas tradicionales. Este legado familiar garantiza que el arte de la elaboración del vino se mantenga vivo y fiel a sus orígenes.
Vínculo con la Tierra: La bodega refleja un compromiso inquebrantable con el paisaje volcánico de Lanzarote. El cultivo de la vid en este entorno único es un legado que destaca el respeto por la naturaleza y la adaptación a sus condiciones extremas, produciendo vinos que capturan la esencia del terroir.
Innovación con Identidad: Aunque Olivina honra sus raíces, también representa un legado de evolución y emprendimiento. Jorge Rodríguez ha asumido el reto de llevar la bodega hacia el futuro, aplicando técnicas modernas y personalizadas para crear vinos con carácter y autenticidad, sin perder la esencia tradicional que ha marcado a su familia.